sábado, 28 de noviembre de 2009

EN BUSCA DE ALTERNATIVAS

RESUMEN:


Según las ciencias antropológicas, el proceso educativo es la progresiva interiorización de las normas y pautas sociales que constituyen las diversas culturas. El niño al adaptarse a su medio, asimila el modelo de conducta que la sociedad le ofrece a través de todas sus instituciones. La escuela es transmisora de un modelo social de conducta. Se les llama conductas racionales a los aspectos técnicos del progreso humano y conductas irracionales a los intereses propios del bienestar social.

Todo intento de renovación necesita de un conocimiento de aquello que se quiere modificar. Siempre es más fácil realizar análisis críticos, aunque su intención sea constructiva, que embarcarse en la aventura de una propuesta nueva.

PUNTOS DE PARTIDA: Para llevar a cabo la experiencia de aprendizaje operatorio que se pretende, tiene como primer objetivo elaborar un método de aprendizaje, para lo cual se construye una minisociedad. Se propone acercar más a la realidad escolar profesor-alumno, conjugando contenidos del programa e intereses de los niños.

El primer punto de partida se apoya en una concepción del conocimiento. Aquello que el niño aprende en las aulas no lo hace para seguir en ellas, sino para aplicarlo a situaciones distintas de aquellas en las que lo aprendió. El conocimiento no es el resultado de un acto instantáneo de comprensión, sino el fruto de una actividad intelectual que requiere un proceso constructivo. Constituir un método de acceso a nuevos conocimientos, descubrirlo es aprender a aprender y ayudar a descubrirlo es enseñar a pensar. El contexto operacional se le denomina al conjunto de operaciones o preoperaciones que acompañan a la realización de una operación determinada.

Si el aprendizaje no es constructivo, el conocimiento que de él surja no será generalizable y sólo podrá ser aplicado en situaciones muy semejantes a aquellas en que se realizó por primera vez. Éste es aprendizaje memorístico, en donde el sujeto no comprende lo aprendido. Para que haya comprensión es necesario que el razonamiento prosiga un proceso constructivo.

El papel del maestro no debe ser el de transmisor de conocimientos, sino el de intermediario entre el pensamiento del niño y la realidad y ello lo consigue observando primero cuál es la forma de pensar de éste, y luego, creando situaciones de contraste que el niño pueda encontrar una solución mejor. El maestro debe evitar dar solución a un problema o transmitir directamente un conocimiento, porque ello impide que el niño lo descubra por sí mismo, limitando así su creatividad.

UNA EXPERIENCIA CONCRETA: Planteamiento y verificación de las siguientes hipótesis:

1) El aprendizaje de las materias escolares de los primeros niveles acelera la construcción de una estructura mental superior que le capacita para una mayor comprensión de los conocimientos que constituyen el programa escolar.
2) Un aprendizaje escolar facilita un funcionamiento intelectual.
3) El aprendizaje de las materias escolares proporciona al escolar un desarrollo mental autónomo.

Uno de los problemas dentro del aula es mantener despierto el interés por los trabajos a realizar. Otra dificultad es dar a los aprendizajes escolares una finalidad perceptible por el niño. Conocer los intereses del niño es un tercer problema.

El ser humano, a lo largo de su evolución psíquica, entra en contacto con una gran variedad de estímulos ambientales.

ORGANIZACIÓN DEL COLECTIVO DE LA CLASE: LA ELECCIÓN DEL TEMA: El desarrollo intelectual es fruto de la coordinación de las acciones que el sujeto realiza para la consecución de un fin determinado. La libertad la entendemos como ser capaz de plantearse el mayor número posible de alternativas y poder elegir entre ellas. De ahí que el conocimiento sea una condición necesaria para ser libre. El éxito o el fracaso de su conducta no dependía de la autoridad del maestro, sino de haber, o no, conseguido el objetivo que ellos se habían propuesto. La falta de autonomía de los niños lleva a plantear continuamente situaciones de aprendizaje en las que pudieran ejercitarse de manera progresiva, en la consecución de los medios necesarios para conseguir los fines deseados.

Condiciones indispensables para favorecer el espíritu crítico y de cooperación:

Partir de los intereses colectivos de la clase y llegar al aprendizaje de las materias escolares.
Asegurar que el paso de unos a otros se realice gradualmente.
Proporcionar situaciones de aprendizaje que activen la inteligencia y estimulen la construcción de estructuras lógicas.


ANÁLISIS:


Esta lectura nos lleva a reflexionar sobre el método de aprendizaje que utilizamos dentro del aula. La situación que se presenta nos hace ver que a través de actividades lúdicas podemos cambiar nuestro sistema de trabajo.

Como su título lo dice, existe una gama de alternativas que podemos emplear en nuestro salón de clases, con nuestra materia prima que son los alumnos, sólo que desgraciadamente, muchos de nosotros estamos aferrados a ser el único protagonista de la educación y limitamos la capacidad del niño, les robamos sus ideas de crear, innovar y hasta de pensar. El texto bien lo afirma, el maestro ha dejado de ser el transmisor del conocimiento para convertirse en facilitador, intermediario entre la realidad y el pensamiento del niño.

Algunos docentes, aún no aceptamos que vivimos en el siglo XXI, en donde todo gira en torno a una realidad crítica, en donde nuestros alumn@s deben de ser formados para que se enfrenten con seguridad a este mundo incierto. Nos limitamos a encerrarnos en nuestro salón de clases y nos preocupamos por “cumplir” y terminar con lo que establece el plan y programa de estudio, sin importarnos si nuestros alumn@s han adquirido el conocimiento necesario, o si de verdad reflexionan sobre los contenidos abordados.

Innovar dentro del aula es benéfico tanto para maestro como alumnos, ya que cambiar de actividad nos permite descubrir habilidades que tal vez no conocíamos, éste vendría a ser el método de acceso a nuevos conocimientos, que si se descubre se está aprendiendo a aprender y el descubrirlo se está enseñando a pensar. Esto es lo que nos corresponde a nosotros como docentes, enseñar al niñ@ a pensar, analizar, reflexionar, criticar, descubrir, construir y sobre todo brindarle las herramientas básicas para que tenga una educación que le permita alcanzar una calidad de vida digna.

Nuestra labor docente requiere de una entrega total, ya que tenemos una gran misión en nuestras manos, una misión que a base de esfuerzos debemos de cumplir, una misión que si la ignoramos en un futuro nos inquietará, esa misión es… FORMAR CIUDADAN@S PARA EL FUTURO, formar alumn@s con criterios sólidos, para que no solamente le sirvan en el presente y en la escuela, sino que los lleve siempre en cualquier lugar que se encuentre y los conserve y aplique a largo plazo.



María Eugenia Bautista Cisneros 3 de octubre del 2009
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