miércoles, 2 de diciembre de 2009

PROBLEMA GENERAL DE LA DIDÁCTICA

RESUMEN:

La reflexión del profesor y el riguroso análisis de su práctica, con la finalidad de orientar su quehacer cotidiano no es una vía muy importante para lograr que la educación adquiera categoría científica. Como producto social, regula las acciones en el aula.

El conflicto y la contradicción están presentes en los procesos de la vida escolar y sociedad. A veces los alumnos son más sensibles que los maestros, y perciben más claramente los conflictos y contradicciones de la institución, porque sobre ellos recaen directamente sus consecuencias.

Un análisis crítico de nuestras concepciones y acciones docentes nos permitirá tener conciencia de las contradicciones en que como profesores nos vemos involucrados.

Problemas básicos que enfrenta el profesor en el aula:
1) Concepciones del aprendizaje y enseñanza.
2) Relaciones interpersonales.
3) Transmisión de los contenidos culturales y la metodología.

En esta lectura se pretende:
a) Aportar algunos elementos conceptuales sobre aprendizaje, enseñanza, investigación, conocimiento, método, etc.
b) Ubicar el problema de la disciplina.
c) Recuperar la relación dialéctica.
d) Plantear algunas consideraciones sobre didáctica crítica.

Las concepciones de aprendizaje y enseñanza en profesores y alumnos.

La relación pedagógica tiene como propósito la enseñanza y el aprendizaje de contenidos culturales. El profesor reduce la problemática educativa a los acontecimientos del aula y olvida que la escuela es una institución. Profesores y alumnos han estado sujetos a largos procesos de socialización.
Los profesores son profesionistas que se dedican a la docencia, apoyados en la preparación y conocimientos propios de su especialidad, y su acercamiento a los grupos de alumnos está condicionado por concepciones docentes intuitivas derivadas de sentido común. Ante las exigencias institucionales, buscan su formación didáctica en instituciones especializadas.

El profesor obtiene técnicas o procedimientos, pero generalmente no profundiza ni cuestiona las concepciones sobre el hombre, el conocimiento, etc. La tarea inicial es ubicar nuestra acción en la escuela, tomando a ésta como institución inmersa en el conjunto de lo social. Las concepciones que sustenta el profesor han sido promovidas directa o indirectamente por la sociedad.

La escuela es un conjunto de convenciones que se han establecido socialmente y que se ha convertido en normas o principios aplicados con rigidez y en forma impersonal. Jacques Guigou dice que la escuela es un cuartel, institución cosa, autoritarismo de los maestros, represión administrativa, programas conformistas, difusión de la ideología de la clase dominante. La labor del docente es un conjunto de institucionalizaciones que tienen lugar en el aula. En un intento de superación se adoptan procedimientos que promueven la actividad, pero que no alteran los roles ni las relaciones de poder en el aula.

El dogmatismo, obstáculo de conocimiento, está fuertemente arraigado y se refuerza permanentemente a través del “conjunto de lo instituido”, o sea lo establecido, y lo instituyente es el ingrediente dialéctico.

Sociedad y educación son procesos históricos fundamentales en los que reside la posibilidad de cambio. Lo institucional determina nuestro quehacer docente, lo instituyente permite la creación de las condiciones necesarias para el cambio.

Jacques Guigou dice que la tarea colectiva a la que deseamos contribuir consiste en hacer evidentes las condiciones necesarias para llevar a una transformación de nuestras instituciones. En la escuela tradicional el alumno aprende y el profesor enseña. El aprendizaje se reduce a memorización, proceso mecánico. La acción de maestro, centrada en los contenidos, consiste en hacer llegar al alumno y en disponer actividades que promuevan la retención memorística y la verificación.

El profesor y el alumno, se perciben como elementos complementarios, uno posee el saber y el otro lo necesita; uno entrega, el otro recibe. Se considera al que “enseña como la autoridad” y al que aprende como un recipiente. El proceso de conocimiento queda reducido a la aprehensión de los objetos a través de los sentidos, al acto mecánico de apropiación de la realidad, una realidad inmutable, fragmentada de la acción del hombre.

Existen profesores interesados en su trabajo, con una tendencia tecnocrática y propiamente referidas a la tecnología educativa, han participado en la introducción de innovaciones en la escuela y en el aula. “Enseñar significa cambiar a la gente”; “Se evalúa la enseñanza por el cambio ocurrido en la conducta del estudiante”. La tecnología educativa se apoya en la concepción de que el aprendizaje es una modificación de la conducta. La enseñanza se centra en el reforzamiento de las conductas. El profesor dispone los eventos para lograr la conducta deseada, el alumno se somete a la tecnología, a la ideología del individualismo y de la neutralidad.

El hombre, para la tecnología educativa, es un objeto a manejar, se le impulsa a competir con otros y con él mismo. En el acto cognoscente existe una realidad dada, objetiva, que el sujeto debe captar. La tecnología es el medio para ello. Los aspectos ideológicos implícitos en las concepciones de aprendizaje y enseñanza imperantes, garantizan su permanencia entre los profesores y alumnos.

Las concepciones tradicionales de aprendizaje insisten en la “aprehensión de la realidad”, los instrumentos de conocimiento se diseñan para ser utilizados por individuos.

El objeto de conocimiento es una construcción social, producto de la reflexión-acción. Para aprender es necesario aproximarse a la realidad. El aprendizaje grupal se trata de un grupo de personas construyendo objetos diversos de conocimiento, cuyas acciones los transforman a sí mismos e inciden en los procesos de cambio de la sociedad. Implica ubicar al docente y al estudiante como seres sociales, integrantes de grupos. Considerar que la interacción y el grupo son medio y fuente de experiencias para el sujeto que posibilitan el aprendizaje.

Para obtener la producción de nuevas situaciones, tareas, soluciones y explicaciones entran en un juego dialéctico el contenido cultural y la emoción. Surgen obstáculos en el aprendizaje grupal, tales como el individualismo y la dependencia.

La acción del docente encaminada a la producción de aprendizajes socialmente significativos en los alumnos, también genera cambios en él, aprender de la experiencia de enseñar. La participación de los alumnos significa que durante el proceso de aprendizaje “enseñan”. El profesor obtiene aprendizajes significativos y está en condiciones de promover en sus alumnos aprendizajes del mismo tipo. El conocimiento adquirido se convierte en instrumento de indagación y actuación sobre la realidad.

Una didáctica crítica tiene que recuperar la unidad dialéctica que existe entre ellas; se aprende mientras se enseña y viceversa, en un interjuego permanente. José Bleger dice que en el planteo tradicional, hay una persona o grupo que enseña, y otro que aprende. Esta disociación debe ser suprimida, pero crea ansiedad debido al cambio y abandono de una estereotipa de conducta. El profesor dispone de concepciones de enseñanza-aprendizaje que determinarán su práctica docente. En nuestra forma de enseñar y aún de aprender se manifiestan concepciones de las que puede no estar consciente el sujeto.


Contamos con concepciones intuitivas de enseñar y aprender, profundamente arraigadas en nosotros, productos de nuestras propias experiencias, que regulan nuestras relaciones pedagógicas. El maestro que tuvimos se convirtió en nuestro modelo; adoptamos sus actitudes y ponemos en práctica sus métodos y formas de enseñanza. Si nuestra enseñanza es memorística, los alumnos aprenderán sólo a recitar, pero si se promueven la curiosidad, el espíritu crítico, el alumno estará aprendiendo a aprender, de modo que la vida y los sucesos sociales se conviertan en un reto de indagación.

Las relaciones interpersonales y la internalización de contenidos en el aula.

Alumnos y profesores en situación de interacción, se proponen aprender y enseñar. La interacción de profesores y alumnos es el medio de transmisión de contenidos culturales y de mensajes sociales no expresados.

Si la educación es frustración, agresión y represión, es porque el profesor traduce en el momento en que enseña una realidad social y política que debe entendérsela no sólo como el contexto en que su conducta se inserta, sino como la trama real y profunda que da sentido a lo que realiza en su tarea. El profesor es un agente de la socialización. La práctica educativa es práctica social dirigida a conservar el sistema social. La práctica educativa, proceso de integración de los sujetos, como la que tiende a adaptarlos al aparato productivo.

Las ideologías juegan un papel muy importante. El sistema de ideas dominante se difunde en: contenidos, relaciones, métodos, estructura y organización del sistema educativo. Responden a propósitos de integración y adaptación al sistema social.

Lo que se aprende por la relación pedagógica es el modo de vinculación. El poder del profesor le es otorgado por la sociedad, posee un saber institucionalizado, cuya primera función es ocultar lo que ignora.

Escuela tradicional: relación que oculta los conflictos, otorga la palabra al profesor y presta oídos sordos a la del alumno. El profesor ha aceptado el rol de autoridad, porque está preparado, puesto que los roles sociales, mandar y obedecer, se alternan. El rol del alumno: obedecer.

El problema de la disciplina escolar es una evidencia del problema del autoritarismo que está profundamente arraigado en la escuela tradicional. Disciplina: método de control e instrumento de enajenación. Lukacs afirma que la personalidad se convierte en el espectador impotente de todo lo que acontece a su propia existencia.

La escuela tradicional es para Telma Barreiro “uno de los mecanismos más poderosos y sutiles de la alineación”, por el ocultamiento de la realidad mediante: el verbalismo, congelamiento de lo real, formalismo, detallismo y compartimentalización, mutilación de la curiosidad, mercantilismo y competencia.
El conocimiento es un elemento de poder, medio para manejar arbitrariamente la realidad y origina un vínculo alienante. El vínculo que se establece entre ellos es de dependencia: se educa en la dependencia y la sumisión y éstas se practican cotidianamente. En la tecnología educativa, la dependencia se manifiesta con respecto a un maestro ausente físicamente, o presente simbólicamente en los recursos tecnológicos que se utilizan. Pichón Riviere opina que el vínculo es la configuración de una estructura de relación en la que los elementos participantes en ella cumplen una función específica, se relaciona con rol, status y comunicación. Rol, función que se intenta hacer llegar al otro y la comunicación se establece a partir de los roles asumidos. El status es el nivel del rol y desde allí se establece la comunicación. La relación pedagógica implica la asunción y adjudicación de roles.

La conciencia de los roles que estamos asumiendo y de los que estamos adjudicando a nuestros alumnos, y el análisis de las situaciones de dependencia, nos ayudará a buscar los caminos para construir nuevos vínculos.

El trabajo en grupo tiene dos tareas simultáneas que cumplir: una en torno a objetivos concretos de conocimiento y otra de elaboración de un vínculo no dependiente.

La elaboración de nuevos roles se enfrentará con una gran resistencia institucional. La tarea de aprendizaje es la que dirige las acciones y participaciones. No es ya el profesor quien domina e impone su voluntad. Exhortar a los alumnos a cambiar su rol a través de las acciones conducentes. El profesor: elemento orientador para el cambio de roles y modelos. Las dificultades y obstáculos que surgirán son: miedos de estudiantes y profesores.

Los alumnos tienen una sensación de pérdida de tiempo cuando comienzan por sí mismos a construir su conocimiento como manifestación del temor a aceptar sus nacientes capacidades. Los profesores enfrentan angustia ante la poca estructuración de la clase, la aparente pérdida de tiempo por el lento avance. El profesor y los alumnos tienen una tarea: la búsqueda e indagación permanente, así como la asunción de contradicciones. Bleger dice que hay que energetizar o dinamizar las capacidades de los estudiantes, tanto como las del cuerpo docente.

La didáctica crítica tiene que abordar las múltiples contradicciones que se viven en el aula y en la escuela.


La transmisión de los contenidos y la selección de la mitología educativa.

El profesor se considera a sí mismo como un transmisor de conocimientos, y su preocupación fundamental está dirigida a disponer de los contenidos teóricos de su disciplina y de un instrumental que le ayude a cumplir con su función. Teoría y práctica como momentos subsecuentes en el proceso de conocimiento. Al profesor se le ha considerado como trabajador intelectual.

Enajenación: disociación entre pensamiento y asimilación.

El profesor que ha sido formado en la disociación teoría-práctica, en el verbalismo y en la parcelación del conocimiento, manifiesta una tendencia a separar los contenidos de su disciplina y la metodología de la enseñanza, aprendió a teorizar. Los científicos producen saber con rigor científico en laboratorios. Los profesores reproducen saber científico en el aula.

J. Teódulo Guzmán señala que el proceso de la educación está constituido fundamentalmente por el tipo de relaciones humanas entre individuos y grupos sociales. Los factores implicados en situaciones educativas son: material, simbólico y normativo.

Tanto dinámicas de grupo como tecnología educativa, la selección de los procedimientos no toma en cuenta los contenidos de enseñanza. La metodología utilizada es de transmisión.

Desde el punto de vista de las concepciones dominantes, no corresponde al alumno producir o construir conocimientos, pero sí conforme a una didáctica crítica. Los profesores y alumnos pueden construir conocimientos indagando, rompiendo, superando obstáculos, buscando nuevas explicaciones, entre otras.

Posiciones filosóficas frente al conocimiento: materialismo mecánico: sujeto - contemplativo. Objeto – exterior, existente entre sí. Conocimiento – acción del objeto sobre el sujeto. Idealismo: sujeto – pensante. Objeto – producto. Conocimiento – actividad especulativa.

Marx Sánchez Vázquez afirma que el conocimiento sólo existe en la práctica y lo es de objetos integrados a ella, de una realidad que ha perdido. La realidad por la praxis, se convierte en una realidad humanizada, y en una realidad social. En este proceso, hombres y realidad se transforman. Las circunstancias cambian a los hombres y los hombres cambian a las circunstancias, en un proceso histórico-social. La práctica se constituye en el criterio de verdad, es necesaria la confrontación de la teoría y de la práctica, la reflexión y acción.

Braunstein considera engañoso el problema de la relación sujeto-objeto. Su objeto es un producto teórico, resultado de un trabajo de transformación de una materia prima ideológica. La ciencia es conocimiento socializado, producto histórico de un proceso de investigación colectiva.

Los aspectos ideológicos del conocimiento condicionan el proceso mismo de conocer, de hacer ciencia. Los grupos de profesores y alumnos cuentan con las posibilidades para trabajar reunidos en torno a los problemas existentes en sus disciplinas de estudio, y a la realidad con la que se vinculan, y construir no sólo conocimientos sino también, a partir de ellas. Jel conocimiento exige afrontar obstáculos.
La producción de un saber requiere de la realización de un conjunto de operaciones orientadas hacia fines que tienen una connotación valorativa con respecto a la sociedad, al hombre y al conocimiento. Necesitamos detenernos un poco para examinar las expectativas de los profesores y dedicarle un espacio de reflexión. Una percepción estática de los hechos acompaña la parcelación del saber.

Didáctica crítica: insistir en la recuperación de los hechos y procesos por y para los profesores y alumnos. Una concepción del conocimiento como praxis, en relación con una realidad histórica nos conduce a la investigación participativa como vía de acceso al saber.

Condiciones para la investigación en el aula:
- Diluir la diferenciación entre el sujeto y el objeto. Los profesores y alumnos son sujetos que investigan una realidad de la que forman parte y objetos de su propia investigación.
- Propiciar un juego simultáneo y alterno de reflexión y de acción según lo exija la problemática. Lograr praxis pedagógica y colaborar en la construcción de una ciencia de la educación.

Consideraciones metodológicas:
- Necesidad de explicar y cuestionar concepciones y valores.
- Adopción de actitudes de cooperación entre profesores y alumnos.
- Visualización de contradicciones explicaciones insuficientes y problemática de la materia de estudio.
- Estructuración de proyecto teórico-práctico.
- Confrontación de los conocimientos y experiencias.
- Utilización de técnicas y procedimientos participativos.
- Ruptura de aspectos ideológicos y logro de nuevas conceptualizaciones y acciones más válidas.
- Superación de etapas, obtención de productos concretos.
- Señalamiento de nuevas problemáticas a resolver.

Obstáculos:
- Concepciones y actitudes del profesor.
- Formas desfasadas de acercamiento a la realidad.
- Ceguera para ver más allá de lo superficial.
- Carencia de habilidades para analizar, sintetizar, interpretar, relacionar, anticipar, etc.

Tarea de profesores y alumnos: Investigar para conocer, hacer ciencia y transformar.


ANÁLISIS:

En esta lectura se deja ver claramente los problemas didácticos que surgen dentro del aula escolar, lo cual no es desconocido para nadie, puesto que todos atravesamos por esto, como utilizar el método tradicionalista, el miedo o la resistencia al cambio, la actitud negativa ante el desempeño educativo, por mencionar algunos.
La docencia es una profesión que debe de llenarnos de satisfacción, sin embargo, hay quienes sólo adquieren este “compromiso” por error, herencia, última opción a seguir, o cualquier otro motivo, jamás se detienen a reflexionar sobre el papel que tienen que desempeñar, tanto en el aula como en su entorno, no piensan en que el material con el que van a trabajar es humano y que se debe de aportar lo mejor para lograr formar ciudadanos dignos de salir adelante.

Lo establecido en el texto es interesante, porque pone de manifiesto lo que realmente se vive dentro y fuera del salón de clases, problemas que se identifican en los alumnos, tales como: el rechazo al trabajo colectivo, falta de comunicación, indisciplina, por mencionar algunos; por lo cual, es tarea del docente buscar la manera de darle solución a estos problemas.

La interacción docente-alumno es sumamente importante para lograr un buen proceso de enseñanza aprendizaje, es un ingrediente fundamental dentro de todo ámbito escolar, así como la actitud, más que nada del docente, puesto que con ella enriquecerá el aprendizaje de los alumnos, al mostrarles confianza y darles las herramientas necesarias.

La escuela tradicional, o bien, los maestros que utilizan el método tradicionalista, se resisten a cambiar esta metodología, no aceptan que están limitando el conocimiento del niño, en la actualidad, los niños son capaces de construir su propio conocimiento, claro que siempre contando con su maestro, pero como guía del aprendizaje, como facilitador del conocimiento, no como impositor, ha dejado de ser el protagonista del aula, ahora, ambos tienen la misma responsabilidad dentro del salón de clases, obviamente sin pasarse de los límites del proceso enseñanza aprendizaje y respetando cada quien el rol que les corresponde.

En estos tiempos, debemos los docentes de trazarnos retos, retos que no solamente nos servirán a futuro a nosotros, sino también a nuestros alumnos, más que nada, hacerlo por ellos, porque la sociedad está cambiando constantemente, y no es posible permanecer en el arraigo educativo, no es posible que siempre les estemos “transmitiendo” nuestros conocimientos al alumno, es hora de estar a la vanguardia y aceptar que nuestros niños no son sólo “recipientes del conocimiento”, tenemos que adquirir el compromiso de guiar, interactuar, indagar, solucionar e investigar nuevas técnicas escolares, transformar nuestros alumnos para transformar el mundo en el que vivimos.



MARÍA EUGENIA BAUTISTA CISNEROS 27-NOV.-2009

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